Detectamos la presencia de células LE (células lupus eritematoso) en muestras de sangre. Estas células son indicativas de enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico. Proporcionamos resultados precisos que ayudan a los médicos a diagnosticar y gestionar eficazmente estas condiciones para mejorar la salud de nuestros pacientes.
Examinámos las células sanguíneas para evaluar la salud general y detectar diversas condiciones médicas, como anemia, infecciones, trastornos de coagulación y enfermedades inmunológicas.
Buscamos anticuerpos que recubren los glóbulos rojos. Es útil para diagnosticar trastornos autoinmunes y reacciones transfusionales al identificar la presencia de anticuerpos y complemento unidos a los glóbulos rojos.
Ayudamos a detectar los anticuerpos circulantes en el suero sanguíneo que podrían unirse a los glóbulos rojos y causar su destrucción. Se utiliza para investigar y diagnosticar enfermedades autoinmunes, trastornos hemolíticos y para la compatibilidad de transfusiones sanguíneas.
Evalúamos el porcentaje de reticulocitos en la sangre periférica. Estos son glóbulos rojos inmaduros recién liberados por la médula ósea, y su conteo proporciona información sobre la capacidad de la médula ósea para producir glóbulos rojos nuevos y la respuesta del cuerpo a la anemia u otras condiciones médicas.
Ayudamos a medir la rapidez con la que los glóbulos rojos se asientan en un tubo de sangre. Se utiliza para detectar inflamación, infecciones o enfermedades autoinmunes, ya que los cambios en la velocidad puede indicar la presencia de estas condiciones.