Es un trastorno de la coagulación que afectan la capacidad del organismo para formar coágulos sanguíneos adecuados, lo que puede resultar en hemorragias excesivas o trombosis.
El manejo varía según la causa subyacente e incluye tratamientos como la administración de factores de coagulación, suplementos vitamínicos, o anticoagulantes, y requiere un enfoque individualizado para prevenir complicaciones hemorrágicas o trombóticas.