Son una enfermedad de transmisión sexual (ETS), se manifiestan como pequeñas protuberancias o bultos en los genitales causados por el virus del papiloma humano (VPH), las verrugas son bultos de color piel, generalmente no causan dolor y algunas veces son difíciles de ver o notar debido a que pueden tener un tamaño muy pequeño y casi imperceptible, pero el tamaño puede ser variable y dañan la humedad en la zona genital.
Los condilomas tienden a agruparse en sitios como los genitales, el ano, los muslos, la ingle, la boca y tal vez en la garganta si se ha tenido sexo oral con alguien infectado.
Síntomas de las verrugas genitales
► Aparición de bultos en los genitales, comezón y ardor en las áreas afectadas, verrugas grupales y sangrado en la mujer al tener relaciones sexuales.
Factores de riesgo de los condilomas
► Empezar a tener relaciones sexuales muy joven
► Tener múltiples relaciones sexuales con distintas personas y sin protección
► Tener relaciones con una persona de la cual no conoce su vida sexual
Tratamiento para las verrugas genitales
El tratamiento de los condilomas o verrugas genitales varía, existen distintos tipos de tratamiento para las verrugas, centrándose la mayor parte del tiempo en eliminarlas mediante distintos procesos.
Si los condilomas no producen dolor o síntomas, se podría hacer un tratamiento con medicamentos, sin embargo, si causan malestar se tendrá que hacer una cirugía muy sencilla como el tratamiento láser, electrocauterio o crioterapia.
Al igual que las verrugas genitales causadas por el VPH pueden llevar a complicaciones serias si no se tratan adecuadamente, las hemorroides no tratadas también presentan riesgos significativos para la salud. Si bien pueden comenzar como una molestia menor, las hemorroides pueden progresar a problemas más graves como sangrado intenso, trombosis y, en casos extremos, complicaciones como la anemia.