Es un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza energía láser para tratar las hemorroides. Este método se enfoca en eliminar o reducir el tejido hemorroidal, aliviando los síntomas como dolor, sangrado y picazón, y mejorando el confort del paciente.
Gracias al uso del láser, se minimiza el trauma en la zona tratada, lo que favorece una recuperación más rápida y reduce el riesgo de complicaciones.
Suele tener una duración entre 30 y 60 minutos, dependiendo de la extensión y el número de hemorroides a tratar. Este tiempo incluye la preparación, la aplicación del láser y la finalización de la intervención.
Este es un procedimiento mínimamente invasivo, se minimizan las cicatrices y el tiempo de recuperación, permitiendo un retorno rápido a las actividades diarias. Cada caso se evalúa individualmente para asegurar que el tratamiento se adapte a las necesidades específicas del paciente y se logre el mejor pronóstico posible.