Este un procedimiento que sirve como alternativa para bajar de peso sin recurrir a cirugía ni fármacos. Esto funciona a través de una especie de globo que se instala en el estómago para ocupar una gran cantidad de espacio dentro y provocar una sensación de saciedad. Se trata de un balón de siliconda de alta calidad resistente, que dura cerca de 12 meses. A diferencia de las intervenciones quirúrgicas, este procedimiento es más sencillo, sin tantos riesgos y solo requiere de unas horas de recuperación en lo que el estómago se adapta al nuevo integrante.
Para personas con sobrepeso (sin llegar a un grado de obesidad) que necesiten perder más de 12 kilos con una dieta supervisada por un médico, el balón intragástrico actúa como ayuda para la pérdida de esos kilos y posterior reeducación nutricional.
También es recomendable para personas que quieren evitar las complicaciones que derivan del sobrepeso y de la obesidad, además de pacientes que han fracasado en repetidas ocasiones con dietas tradicionales o que han recuperado rápidamente el peso después de perderlo.