Es una enfermedad en la que la presión de la sangre en las arterias es demasiado alta. Puede no causar síntomas, pero aumenta el riesgo de problemas cardíacos y otros daños en el cuerpo.
Es una enfermedad autoinmune que causa inflamación en las articulaciones, provocando dolor, hinchazón y rigidez. Con el tiempo, puede dañar las articulaciones y otros órganos.
Cuando el cuerpo no regula bien los niveles de azúcar en la sangre. Puede ser por falta de insulina o por resistencia a ella. Si no se controla, puede causar complicaciones en el corazón, riñones, ojos y nervios.
Es un trastorno en el que los niveles de colesterol o triglicéridos en la sangre son anormales, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Condición en la que el cuerpo no tiene suficientes glóbulos rojos o hemoglobina, lo que reduce el transporte de oxígeno en la sangre. Puede causar cansancio, debilidad y palidez.
Es un conjunto de trastornos que incluyen obesidad abdominal, hipertensión, niveles altos de azúcar en sangre y colesterol anormal. Aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes y otros problemas de salud.
Ocurre cuando el corazón no puede bombear sangre de manera eficiente, causando fatiga, hinchazón y dificultad para respirar.
Es una enfermedad en la que la glándula tiroides produce demasiadas hormonas, acelerando el metabolismo. Puede causar pérdida de peso, nerviosismo, taquicardia y sudoración excesiva.
Es la incapacidad de lograr o mantener una erección firme para una relación sexual. Puede tener causas físicas, psicológicas o ambas.
Es una enfermedad autoinmune rara que causa el endurecimiento y la cicatrización de la piel y los órganos internos. Esto puede afectar la circulación sanguínea y la función de los órganos, como los pulmones, el corazón y los riñones.
Es caracterizada por la aparición de erupciones rojas en la piel y dolor en las articulaciones. Suele afectar a niños y es provocada por infecciones virales, como el virus de la parotiditis.
Cuando el sistema inmunológico ataca la mielina, una sustancia que recubre las fibras nerviosas.
Es la pérdida de cabello, que puede ocurrir de forma temporal o permanente. Existen varios tipos, siendo la alopecia areata (caída de cabello en parches) y la androgenética (calvicie común) los más frecuentes.