Es una terapia en la que el paciente respira oxígeno puro en un ambiente con mayor presión, lo que mejora la oxigenación celular y acelera la regeneración del cuerpo.
Esta permite abordar la salud desde diferentes ángulos: desintoxicar el organismo, regenerar tejidos, equilibrar la energía interna y mejorar la oxigenación celular.
Tiene efectos antiinflamatorios y puede estimular la actividad de las células madre, que desempeñan un papel en la reparación y regeneración de los tejidos.